Cusco. La crema y nata del sector empresarial del país se congregó ayer en el Cusco para participar en la 49ª edición de la CADE 2011, que ante la suspensión de la participación del presidente Ollanta Humala, se esperaba la presencia del Presidente del Consejo de Ministros, Salomón Lerner, quien finalmente tampoco llegó.
Minutos previos a la inauguración de la conferencia, el patio del Centro de Convenciones de la Municipalidad del Cusco se vio abarrotado de empresarios limeños y algunos cusqueños, salpicado de exministros y funcionarios, congresistas y personajes políticos cuyos comentarios giraron alrededor de la ausencia del Mandatario y la delicada coyuntura nacional.
Representantes de gremios empresariales condenaban la actitud de los grupos radicales en contra de la minería que podían poner en riesgo las inversiones, el turismo y los altos índices de crecimiento del país.
Casi paradójicamente, funcionarios de organismos internacionales anunciaban el otorgamiento de jugosos créditos para el desarrollo social, que los inversionistas tienen gran interés en el Perú y que tiene una perspectiva de crecimiento muy positiva.
Sin una figura política del gobierno central, el certamen fue inaugurado por el alcalde del Cusco, Luis Flores, el presidente regional, Jorge Acurio; y por el presidente del comité Organizador Carlos Heeren. El alcalde del Cusco hizo un llamado para visionar “una sociedad más justa y equitativa, inclusiva y no excluyente, humana y emprendedora”, con el fin de bajar los altos índices de pobreza y miseria que todavía agobian a un alto porcentaje de la población.
Por su parte, el presidente regional también incidió en los altos índices de pobreza del interior del país, pero también hizo un recuento de miles de dólares de inversión en obras de infraestructura aeroportuaria, de carreteras y de turismo; con buenas perspectivas en la región.
La inauguración culminó con la presentación del presidente del comité organizador de la CADE, Carlos Heeren, cuyo discurso fue elogiado por la mayoría de participantes como uno de los mejores de las CADE de los últimos años.
Haciendo una amena comparación entre el futuro del país y un juego de cartas en el que se juega el destino del Perú, Heeren destacó que la universidad es un actor clave para lograr productos y servicios diferenciales, en articulación con las empresas y el Estado.
Lo que siguió fueron una serie de ponencias de reconocidos expertos internacionales, como el hindú Pankaj Ghemawat y el experto en innovación John Kao; pero que le dieron a este primer día de CADE un tinte con una gran carga académica y técnica que dificultó un aterrizaje en la realidad nacional y latinoamericana.
Otra hubiera sido la historia si se hubiera concretado la visita del exmandatario de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, que sin duda hubiera dado que hablar, especialmente en la coyuntura actual. Lamentablemente, la noticia de una delicada enfermedad canceló definitivamente su visita.
Finalmente, la ministra de Educación, Patricia Salas, cerró el día con la disertación Sin educación no hay innovación, que terminó por reforzar el carácter técnico de la reunión, aunque soltó un reto al empresariado nacional: formar una alianza nacional que lleve adelante una verdadera reforma educativa de calidad y equidad.
Esperemos que el segundo día, con la presencia del Premier Salomón Lerner, la ministra de Inclusión Social, Carolina Trivelli; y el ministro de la Producción, Kurt Burneo, las presentaciones logren aterrizar propuestas interesantes e ‘innovadoras’ para el país, tal como reza el lema de esta edición de la
CADE. ETHEL FLORES: eflores@diario16.com.pe
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